
Aunque el topinambur es desconocido por muchos, el descubrimiento de este tubérculo data de tiempos ancestrales. Posee extraordinarias cualidades nutricionales y curativas, y la han llegado a llamar la planta milagrosa. Su uso no es solo alimenticio, sino también medicinal, y puede resultar desconocido para muchas personas, a pesar de que su descubrimiento data de mucho antes de la llegada de los europeos a América. Su nombre (topinambo) proviene de los tupinambás, indígenas del Brasil hablantes de lenguas tupí-guaraní, que difundieron su cultivo por Europa, donde ha servido para paliar la hambruna en épocas de guerra. Se trata de un tubérculo comestible de piel fina y nudosa, similar a la piel del jengibre. Su forma es alargada e irregular, suelen medir de siete a diez centímetros de largo y de tres a cinco centímetros de diámetro. Se encuentra de varios colores: marrón pálido, blanco, púrpura y rojo. En su interior es de color marfil y tiene una textura crujiente y jugosa. Considerada una especie invasora y muy resistente, la planta puede alcanzar hasta tres metros de altura y su rusticidad le permite adaptarse a diferentes regiones, climas y ambientes de cultivo. Sus hojas son simples, ovales, dentadas y de tacto áspero. Tiene unas grandes flores amarillas que recuerdan a las margaritas. Es de la misma familia que los girasoles, pero su sabor puede recordar al de las alcachofas. Hay quienes también dicen que es un poco dulce y anuezado, similar a una mezcla entre las castañas de agua y la papa.






Retiro por tienda
Entrega a domicilio
Pago en Efectivo
Transferencia Bancaria